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Reino de NájeraActualidadEl Gobierno de La Rioja declara Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial ‘El Patrimonio Cultural de las Crónicas Najerenses’

El Gobierno de La Rioja declara Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial ‘El Patrimonio Cultural de las Crónicas Najerenses’

Reino de Nájera

Declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de carácter inmaterial ‘El patrimonio cultural de las Crónicas Najerenses’.

El Gobierno de La Rioja, reunido en Consejo, ha aprobado hoy el decreto por el que se declara Bien de Interés Cultural con la categoría de carácter inmaterial ‘El patrimonio cultural de las Crónicas Najerenses’, en Nájera.

La declaración reconoce el valor patrimonial de estas representaciones, que se vienen celebrando en Nájera desde 1969 y que narran el pasado glorioso, rico en acontecimientos, personajes y momentos significativos de la localidad, que entre los siglos X y XII llegó a ser capital del reino al que daba nombre.

Su celebración ha contado con el respaldo y la participación de los vecinos de la localidad, que gracias a ello refuerzan sus vínculos y desarrollan un fuerte carácter identitario en torno a un pasado común memorable. De hecho, cada año, cientos de personas a un lado y otro del telón, se esfuerzan por desarrollar todos los trabajos que requiere una escenificación que ha alcanzado un alto nivel de complejidad técnica: montaje de los escenarios, confección y cuidado del amplio vestuario, realización de un elevado número de ensayos, continua revisión del libreto, de la banda sonora, de la dramaturgia y de las coreografías, etc.

Como corresponde a un bien cultural de carácter inmaterial, la protección se concreta principalmente en la realización de labores de investigación, descripción y divulgación para la conservación documental y la transmisión intergeneracional de este patrimonio.

Las Crónicas Najerenses:

El origen de las Crónicas Najerenses se remonta al año 1968, cuando Justiniano García Prado, najerino, gran conocedor y amante de su ciudad escribió un guión teatral, titulado ‘La paloma y el azor’, en torno a la leyenda fundacional del Monasterio de Santa María la Real con el que buscaba dar a conocer a propios y extraños su fabulosa historia.

Joaquín Gracia, entonces alcalde de Nájera, asumió el tema con interés y convocó a la Comisión Informativa de Turismo y Espectáculos (CITE), cuya reunión fue presidida por el entonces Gobernador Civil de la provincia, Antonio Aige Pascual, y a la que asistieron también Rufino Briones (Presidente de la Diputación), Francisco Rodríguez Maimón (Delegado Provincial de Información y Turismo), fray Marino Martínez (guardián del monasterio), Justiniano García (como autor de la obra) y el mencionado alcalde. En la reunión, Aige Pascual, que conocía las representaciones de la Seo de Urgell, propuso el Claustro del Monasterio de Santa María como el escenario perfecto para ese tipo de representación histórico-religiosa.

La obra se representó por primera vez en 1969, en el Claustro de los Caballeros, bajo el título ‘Crónica Najerense’. Ya desde su inicio contó con la magnífica colaboración de los najerinos, que se prestaron a apoyar la puesta en escena, con la presencia también del Grupo de Danzas de Nieves Sáinz de Aja, que intervino en varios cuadros.

El estreno fue un éxito y desde aquel 1969 las representaciones han continuado, con multitud de variaciones. La Crónica Najerense de Justiniano García Prado se desarrolló durante tres ediciones, entre los años 1969-1971 y sigue, de alguna forma, dando nombre genérico a la representación.

Durante los años 1972-1973 se representó ‘El caballo del rey’, con base en ‘El testimonio vengado’ de Lope de Vega, autor del que hoy en día se representa el pasaje ‘La boda campesina’. En los años 1974-1975, el nombre de la representación pasó a ser ‘Códice Najerino’, y llevó a la escena un texto de Serafín Adame, que resaltó la figura del Rey Don García. En aquel montaje apareció por vez primera el cuadro de los berones, uno de los más queridos en la historia de las representaciones.

Entre los años 1976-1978 se representaron los ‘Anales de la Corte Najerina’, nombre de la obra compuesta por Alfredo Gil del Río. En ese nuevo texto, Gonzalo de Berceo, el primer poeta de nombre conocido en lengua castellana, era traído a escena para relatar a Fernando III el Santo las leyendas, historias y tradiciones de la ciudad de la que va a ser proclamado rey.

Cumplidos los diez años de representaciones, se pensó en montar una obra que fuera un compendio de todas las anteriores, con la reunión de los mejores cuadros. Así nacieron las denominadas ‘Evocaciones Najerenses’, con textos de Justiniano García Prado, Lope de Vega, Serafín Adame, Alfredo Gil del Río y Roberto Carpio. Se representaron desde 1979 hasta 1996.

En 1993, con motivo de la celebración del XXV aniversario de las Crónicas, el cantautor Chema Purón compuso para el evento la canción ‘Nájera’, una pieza melodiosa, emotiva y entrañable que fue grabada con la Coral Najerense y que desde entonces es el colofón de la representación y se ha erigido en todo un himno colectivo para la localidad.

Tras ese periodo, se abandona el Claustro de Los Caballeros y, ya en la plaza y con un nuevo escenario, el espectáculo que se desarrolló entre los años 1997-2000, pasó a denominarse ‘La Crónica de Nájera’.

Desde el año 2001, con la intención de subrayar la importancia histórica que tuvo el Reino de Nájera-Pamplona y de ensalzar así las figuras de Sancho III y del rey don García, la obra se ha venido representando con el título de ‘Reino de Nájera’, con el que se lleva a cabo en la actualidad, afinando cada año distintos aspectos, renovando otros, incorporando nuevas personas como intérpretes de la obra, despidiéndose de otros, homenajeando a los que han ido falleciendo e integrando -a fin de cuentas- la realidad de la obra en la intrahistoria ciudadana de Nájera.

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